Recientemente y de manera global, el impulso al uso de energías renovables ha aumentado de manera considerable; países como Alemania, Italia y Japón, entre otros, han logrado desarrollar una matriz energética sustentable, que logra abastecer casi por completo las necesidades eléctricas de la industria, así como del consumo doméstico.
 
Para los próximos 15 años se estima una inversión de 119 mil 431 millones de dólares, para proyectos de infraestructura energética, y con la segunda subasta de energía para 2019, se construirán 16 nuevas plantas eólicas y solares, además de las ya instaladas en 2016.
 
A 2015, México contaba con una capacidad de generación de energía eléctrica mediante energías renovables de 16,953 MW, lo que representa el 25.3% del total.
 
México posee con un enorme potencial para aprovechar recursos renovables, según el inventario nacional de energías renovables. Además, el potencial posible adicional (sin contar el solar) es mayor a 195,278 GWH por año; en tanto que el potencial solar estimado se considera prácticamente ilimitado respecto del consumo nacional de energía.
 
Actualmente el país dispone con más de 287 centrales en operación y construcción para la generación de energía eléctrica a través de fuentes renovables; Oaxaca y Veracruz son los estados con mayor número de proyectos eólicos y de biomasa, respectivamente.
El desarrollo tecnológico ha permitido que fuentes naturales sean productoras de energía, por ejemplo: plantas hidroeléctricas, puntos geotérmicos, utilizar el movimiento de los océanos -mareomotriz-, biomasa, eólica y solar.