Empleo informal (El trabajo “informal” en relación de dependencia), también llamado trabajo “no registrado”, trabajo “en negro”, o trabajo “sin contrato”. Se caracteriza por constituir la relación laboral sin cumplir las formalidades legales. (Se distingue entre lo formal e informal mediante la identificación de primero con el empleo asalariado, y el segundo con el empleo por cuenta propia.). Este tipo de trabajo ha crecido notablemente en los últimos años. Actualmente muchas grandes empresas utilizan un sistema de recursos humanos que combina la manutención de un pequeño grupo “asalariado” formal empleado directamente por la empresa, con un amplio grupo de trabajadores desempeñándose en empresas “mercerizadas” (outsourcing), muchas veces en condiciones de informalidad, sin protección laboral.

En México suman 29.3 millones de personas que trabajan en la informalidad y sin contar con seguridad social, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De esta manera, seis de cada 10 trabajadores operan en la informalidad, toda vez que esos 29.3 millones de mexicanos representan 60.1% del total de empleados en el país, que se ubica en 48.7 millones.

El investigador Rodrigo Negrete detalla que de las 29.3 millones de personas en todas las modalidades de ese empleo, 14.2 millones integran específicamente la ocupación en el sector informal; 2.1 millones en servicios domésticos remunerados; 6.2 millones pertenecen al ámbito agropecuario y otros 6.8 millones a empresas, gobiernos e instituciones.

Las entidades federativas con menores proporciones de empleo informal son Baja California Sur (40.1%), Chihuahua (36.8%) y Nuevo León (34.2%), mientras que las mayores tasas se observan en Oaxaca (81.5% ), Guerrero (80.8%) y Chiapas (76.5%).

Esto quiere decir que por cada 100 pesos generados de PIB del país, 76 pesos lo generan el 42 por ciento de ocupados formales, mientras que 24 pesos los generan el 58 por ciento de ocupados en informalidad. Esto significa que la productividad promedio de la población ocupada en el sector informal es apenas el 22.6 por ciento que la productividad del resto de la economía mexicana.

El estudio considera dentro de la economía informal no solo al sector informal propiamente dicho, constituido por micronegocios que no cuentan con los registros legales básicos para operar.

Incluye también las llamadas “Otras modalidades de la informalidad”, es decir, la agricultura de subsistencia, el servicio doméstico remunerado de los hogares así como todas las variedades de trabajo en unidades económicas formales, pero que no cuenta con el amparo del marco legal e institucional (seguridad social, prestaciones sociales).

Fuente: Secretaría del Trabajo y Previsión Social.