Cuando hablamos de un buen ambiente laboral, es inevitable pensar en algunas virtudes . La empatía es quizá una de las más importantes, ya que a través de ella fluyen el resto de las virtudes individuales.

¿Pero qué es la empatía?

La empatía es la capacidad de comprender e identificarse con los sentimientos de las personas que nos rodean. Es una herramienta indispensable para desarrollar buenas relaciones interpersonales, facilitando la resolución de cualquier conflicto.

Según Daniel Goleman en esta etapa la persona adquiere plena consciencia de las emociones de los demás, esto le permite influir en ellos de manera adecuada mediante acciones diseñadas para alcanzar una finalidad concreta, ya sea en el trabajo o en su vida personal.

En pocas palabras es la manera de “ponerse en los zapatos del otro”. Pero al momento de pedir algún favor… ¿Realmente lo haces de la manera adecuada? ¿Eres gentil cuando te piden ayuda? ¿Alguna vez te has puesto verdaderamente en la situación de alguien más? ¿Te molestas cuando no obtienes lo que quieres? 

Un buen líder es aquel que se preocupa por sus colaboradores en todos los sentidos, transmitiendo un impacto positivo en sus vidas, permitiendo contar con el respaldo del equipo en todo momento, alcanzando con mayor facilidad y de manera conjunta los objetivos trazados. Por el contrario, un líder que no tiene suficiente empatía con los colaboradores, posiblemente también logre conseguir sus metas, pero en un periodo de tiempo más prolongado.

La base de un buen equipo de trabajo consiste en poner atención a las necesidades personales del resto del grupo. Ser empático es el sello personal de cada individuo, sin embargo se puede trabajar para potencializar este aspecto para darle la importancia necesaria. Las buenas virtudes se contagian inconscientemente, así qué si tienes algún buen gesto con alguien, es casi seguro que esa persona también mostrará empatía contigo.

Mantener una buena cultura empresarial es relativamente fácil, cuando el líder del grupo se preocupa por lo que sus integrantes piensan, lo que los motiva o lo que les incomoda. De esta manera, los colaboradores que se sienten respaldados, tienen mayor capacidad para el trabajo en equipo, y un alto grado de compromiso con las actividades de la empresa.

Recuerda que la importancia de involucrarse de alguna manera en las inquietudes de los demás, como ofrecer ayuda a nuestros compañeros para hacer un poco más ligera su carga laboral, fortalece los lazos de todo buen compañerismo.

“Si quieres ir rápido, camina solo; pero si quieres llegar lejos, camina acompañado” Proverbio africano