Establecer un proceso de mejora de productividad laboral es una de las tareas básicas para conseguir el éxito de las organizaciones.
Cuando hablamos de productividad laboral nos referimos a la cantidad de trabajo realizado entre el tiempo que se ha empleado para lo mismo.

Las mejoras de productividad empiezan por un buen líder

1. SER UN BUEN LÍDER
El papel del líder es básico para que se produzcan mejoras en la productividad, hay que saber que para poder enseñar a otros y delegar en un proceso productivo primero tenemos que saber cómo trabajar nosotros. De esta forma conseguiremos actuar de forma efectiva, pues disponemos de los conocimientos necesarios para empatizar con el colaborador y ayudarlo a que su proceso de mejora de productividad incremente.

2. COMUNICACIÓN EFECTIVA
Una buena comunicación es base de todo proceso dentro de una organización. Como líder hay que estar disponible para los colaboradores, de tal manera que en caso de que exista algún problema se puedan tomar medidas tempranas y que no afecte a la mejora de productividad en las que estamos inmersos. La comunicación sirve tanto para la empresa, que de esta forma puede conocer el desempeño de los colaboradores, como para los propios empleados que deben conocer de forma clara en qué consiste su actividad y con qué herramientas cuenta.

3. OBJETIVOS CLAROS
Tu equipo de trabajo debe conocer las metas que quieres alcanzar en la empresa ayudará a que los trabajadores saber hacia dónde queremos ir y que se involucren en este proceso. El equipo es una parte esencial en la organización y una participación es vital para alcanzar el éxito. Elegir bien a quien delegar.

Es importante ser hábil cuando tienes que poner de responsable del proyecto a un trabajador, pues de su buena actuación dependerá en gran medida el éxito o fracaso de dicha actividad.