Todos hemos pasado por esto. Encuentras la descripción para un gran trabajo y ves que tiene enlistados algunos requerimientos básicos. Pensaste que en estos tiempos ya no era necesario ni considerar enlistar estas habilidades; pero como están escritas en la descripción del puesto, asumiste que las deberías de poner en tu currículum—para que no haya ninguna duda de lo que puedes hacer. Y lo hiciste sin pensarlo dos veces.

Es ahí donde te equivocaste. Esas habilidades “básicas” no están enlistadas como prueba para asegurarse de que estés poniendo atención, sino porque no son tan básicas como podrías pensar.

Tomemos estas tres por ejemplo—tu y el reclutador probablemente tengan diferentes ideas sobre lo que conllevan cuando las incluyes en la sección de habilidades en tu CV.

 

1. Microsoft Office

Haz tenido esta habilidad desde el día uno y no tienes planes para quitarla.

Lo que tu crees que significa

Saber como escribir una palabra en un documento de Word, insertas filas en Excel, y agregar unas buenas animaciones para hacer una presentación en Power Point más entretenida.

Lo que el Reclutador asume que significa

Que sabes como fusionar documentos de correo, crear fórmulas en Excel y crear “reglas” en Outlook que ayuden a mejorar la productividad y el tiempo de respuesta—entre otras maniobras complicadas de las que probablemente nunca hayas escuchado.

En 2017, las habilidades de computación son algo estándar, especialmente considerando los avances de la tecnología, la integración de los sistemas de gestión en línea, y la naturaleza ubicua del email. Si, durante los primeros años del boom tecnológico, un empleado que pudiera navegar por las entradas y salidas en Excel era considerado por arriba del promedio, pero ahora la expectativa es que tu sepas usar Microsoft Office—más allá de tu habilidad para navegar la barra de herramientas de Word.

Cómo aprenderlo

Las compañías buscan empleados que lleven estas habilidades al siguiente nivel con el uso de tablas dinámicas, VLOOKUPs, y macros para facilitar las tareas diarias. Si tu mirada se perdió en el instante en que viste estas funciones de Microsoft, quizá debas considerar tomar un curso para desempolvar tus habilidades o tómate un tiempo para jugar dentro del software para que veas como puedes usarlo.

 

2. Experto en Social Media

También conocido como “Social Media Marketing” o “Experto en internet,” crees que esta descripción es una que todos los que tengan algún tipo de presencia en internet deben de tener.

Lo que tú crees que significa

Estás en Facebook e Instagram y sabes como usar Twitter y Snapchat así que estás al corriente con las tendencias.

Lo que el Reclutador asume que significa

Puedes manejar varias cuentas de redes sociales, crear una voz para cada marca, leer y analizar estadísticas, y crear campañas pagadas de mercadotecnia. Hoy, la gestión de las redes sociales tiene un área propia de trabajo así que no debe de ser enlistada entre tus habilidades si no tienes experiencia real que la apoye.

Mientras que está bien que uses las redes sociales más populares para construir tu marca personal, no cometas el error de pensar que un reclutador será impresionado con tu habilidad de hacer un tuit con el trend del día.

Cómo aprenderlo

Expande tus habilidades en redes sociales aprendiendo más de las estadísticas, leyendo acerca del content marketing y familiarizandote con herramientas de trabajo como Agora Pulse y Zoho.

 

3. Idioma

Estudiaste un verano en Canadá, y mientras estuviste ahí aprendiste a llevar una conversación en Francés. No lo has usado desde entonces, así que está un poco oxidado pero piensas que vale la pena ponerlo en tu currículum.

Lo que crees que significa

¡Sabes otro idioma! No te dirías bilingüe pero el reclutador verá Francés en tu currículum y se verá impresionado.

Lo que el Reclutador asume que significa

Tu nivel de idioma llega más allá de decir “Hola, ¿cómo estás?, mi nombre es…” Si necesitas, puedes tener una conversación entera en el segundo lenguaje—y también puedes escribir un reporte y un correo en Francés.

Cómo aprenderlo

No hay manera fácil de hacerlo. Si quieres poner un segundo idioma en tu currículum, tendrás que tener confianza de que puedes hablar y escribir en ese idioma. Conocer tiempos básicos de los verbos y recordar pocas palabras como café, país, o cerveza no es suficiente. Toma una clase, después otra, luego ayúdate con herramientas en línea y pon manos a la obra. Hasta que empieces a soñar en ese lenguaje, no pienses en ponerlo en tu CV.

 

No tiene sentido enlistar cosas solo por enlistarlas, o porque crees que debe de ir ahí para impresionar a tu reclutador. Para posicionarte como el mejor candidato para un puesto, lo que más te conviene es sólo enlistar cosas que puedas evidenciar. Porque incluso si pasas al proceso de entrevista, eventualmente tendrás que probar que si tienes esa habilidad—y tendrás mucho que explicar si no lo haces.